Trucos Contra las Puntas Abiertas

Puntas Abiertas

Las puntas de los cabellos resecos y maltratados usualmente están abiertas lo que se conoce con el nombre de orquetillas, orquetas, puntas florecidas, dobles o espigadas 

Aparecen poco a poco, una a una, y, si no se toman medias a tiempo, acaban por invadir el cabello. Su presencia revela un pelo maltratado y una preocupante falta de cuidados. Son muchos los factores que influyen en el deterioro de las puntas, pero todos apuntan a una sola causa: el desgaste excesivo y acelerado de la cutícula capilar.

El interior del cabello está recubierto por una película protectora, la cutícula. Este escudo lo componen unas diez capas de finisímas escamas de queratina. La cutícula va desgastándose de forma natural en contacto con el exterior, pero hay diversas circunstancias que aceleran el proceso y que pueden dañarla de tal manera que el córtex quede al descubierto y desprotegido. Más fragil, el córtex no tarda en quebrarse, produciéndose entonces las rotura en el extremo de la punta, rotura que, si el cabello no se recorta, se alargará progresivamente hacia arriba.
Los daños se acumulan

La radiación solar y el calor excesivo son dos de los factores que deterioran la cutícula y favorecen la aparición de las puntas abiertas, así como la acción de diversos agentes químicos como los tintes, el cloro de las piscinas, las permanentes o el salitre marino. El exceso de fracción que produce el abuso del cepillado también desgasta notablemente, y unas tijeras mal afiladas la maltratan y debilitan: de ahí la importancia de que el profesional utilice unas de buena calidad que garanticen un corte lo más limpio posible. En cuanto a la navaja, como produce cortes alargados, deja el córtex más expuesto a estas agresiones que la tijera.

Pero las agresiones no son las únicas responsables de que las puntas se abran. También las condiciones del cabello en sí pueden presisponer a que aparezcan. Por ejemplo, la sequedad. Como el sebo protector que recubre el tallo capilar es demasiado escaso, sus escamas están peor cohesionadas y la cutícula más expuesta a las agresiones. Y cuanto más largo sea el pelo, más vulnerable será, ya que sus puntas han acumulado mayor número de daños que en otro más corto, y, por lo tanto, están más desgastadas.
Más vale prevenir

Una vez que las puntas se han abierto, no hay medio de arreglarlas, por lo que sólo queda cortar. Sin embargo, es posible evitar su rotura con unos cuidados preventivos que se basan en mantener una buena hidratación: un cabello hidratado resite mejor las agresiones. Por eso, si tu pelo es propenso a la sequedad y lo sometes a grandes dosis de cepillo y secador, deberás aplicarle un acondicionador tras cada lavado, por lo menos en las puntas, así como una mascarilla semanal. Y, por supuesto, recortar las puntas cada uno o dos meses, aunque te lo estés dejando crecer. Es mejor prescindir ahora de medio centímetro que tener que meter la tijera a fondo para sanear un cabello ya deteriorado.
Reparadores ¿funcionan?

Cuando el cabello tiene las puntas abiertas, sólo un buen corte lo dejará completamente saneado. No obstante, un producto de los llamados “reparadores“, además de evitar nuevas roturas, puede minimizar las ya producidas. Se aplican con los dedos directamente sobre las puntas, en las que sueldan las fibras separadas. Su aspecto queda así más limpio y suave hasta el próximo lavado. Los reparadores resultan recomendables si el problema no es muy acusado y como medio preventivo o solución temporal hasta la próxima visita a la peluqueria.

Consejos para evitar las puntas abiertas.

* Está claro que uno de los primero consejos a dar para evitar las puntas abiertas es bien sencillo: sanear el pelo a menudo. Mantener el corte a raya es el primer camino para evitar las puntas abiertas. Ten en cuenta que si cortas el pelo desfilado es más sencillo que aparezcan puntas abiertas, así que el capeado es mejor hacerlo a tijera.

* Si quieres mantener las puntas a raya, nutre el cabello utilizando un champú fortificante y reparador, junto a su acondicionador, también específico para nutrir el cabello. Hidrata el pelo con productos de lavado con formulas específicas que hidraten y nutran, adaptadas claro a tu tipo de cabello.

* Si ves que el cabello está dañado, utiliza un tratamiento reestructurante.

* Alíate con la mascarilla cada semana para hidratar el cabello a fondo. Es fundamental para evitar las puntas abiertas.

* Utiliza productos para proteger el cabello del calor siempre que uses planchas o secador.

* Cuando te peines, hazlo con cuidado y con peines específicos (los mejores, de pua ancha y de madera o de nacar). Un cepillado demasiado brusco romperá el cabello y abrirá las puntas. No te desenredes el pelo mojado, hazlo antes de lavarlo o mientras tienes puesto el acondicionador.

* Ojo con las horquillas, pasadores, coletas y moños. Utiliza instrumentos que no sean agresivos para tu cabello y, si puedes, llévalo mejor suelto. Ni se te ocurra recogerte el pelo mojado, lo haces polvo.

* Un buen serum que nutra tu cabello te ayudará además de a que no le falte nutrición a llevarlo perfecto.

* Por supuesto, en verano es conveniente que protejas adecuadamente el cabello del Sol, el cloro, la sal y demás agresiones propias de esta época (ya te explicamos cómo hace un tiempo).

* En invierno, haz hincapié en la hidratación, ya que el frío hace que se reseque mucho el cabello, apareciendo las puntas abiertas.

* Para evitar las puntas abiertas y conseguir un pelo 10 otra cosa que no se puede descuidar es la alimentación. El pelo necesita nutrientes y tú tienes que dárselos comiendo adecuadamente, también te explicamos anteriormente.