

Jacobs siempre tiene temas de inspiración de diversas fuentes y con destreza los entrelaza en una sola colección. Esta temporada parece retomar la silueta de los años 40.
Los puntos y el bordado dominaron esta colección. Volantes de organza con falda-cocodrilo falso y suéter con pantalones de caucho. La tendencia se inclinó por chaquetas abotonadas, pantalones largos y faldas que dejaron al descubierto las piernas, siempre con medias de red.
Negros y blancos fueron absolutos protagonistas de la escena. Los colores pastel también formaron parte de una de las propuestas más esperadas del New York Fashion Week, en tonos verdes, marrones, rojos y rosados.
Tacones de goma en cuña, boinas, guantes y clutches en peluche.












Web Oficial: Marc Jacobs
Fotos: Vogue.es