

Fue un desfile muy especial. No sólo por ser el Día de la San Valentín, sino porque Carlos Miele había levantado muchas expectativas y no defraudó a nadie. Lleno en el Stage 2 para ver todos los detalles de su colección Otoño-Invierno 2011/2012.
En primera fila, Suzy Menkes, además de la dueña de la firma de esmalte de uñas Essie, y rostros muy conocidos en la ciudad de Nueva York relacionados con el país brasileño y la comunidad latina. Apoyo total a Miele. El backstage al término del desfile era un hervidero de felicitaciones, y no era para menos.
Las modelos lucían increibles, toques dorados en las mejillas, ojos marcados, Miele le dio todo el protagonismo a las cinturas, a las curvas de la mujer, con esos tacones dorados, las blusas ajustadas en la muñeca, todo muy vaporoso… pantalones sueltos, bordados en escotes, diseños drapeados… Movimiento en cada prenda, con cada curva de la mujer.
Impactante el primer abrigo que apareció sobre la pasarela. Igual que sus vestidos largos. Uno de los tejidos protagonistas fue el terciopelo, en negro sobre todo, y en rosa empolvado para ceñir al cuerpo.
Carlos Miele, al término del desfile estaba exultante. Feliz, casi sobrepasado por las felicitaciones y por las preguntas que se sucedían. “Contento, emocionado, feliz”, afirmaba en el backstage.












Web Oficial: Carlos Miele
Fotos: Vogue.es